“Diversificar para crecer” Strade & Autostrade habla de nosotros

Laurini Officine Meccaniche es un nombre relativamente nuevo en el sector de las máquinas especiales, aunque en 2025 celebrará setenta años de actividad. Nos reunimos con Marco Laurini, quien nos contó la trayectoria y las perspectivas de la empresa.
Autores: Giulio Novi – 10 de octubre de 2024
El mundo de la maquinaria y los equipos para la construcción está definido desde hace tiempo por nombres históricos que operan a escala global, gracias a redes de distribución y asistencia extendidas por los cinco continentes. Se trata de un panorama de mercado consolidado, aunque a menudo sujeto a fusiones y adquisiciones que, por un lado, tienden a reducir el número de protagonistas y, por otro, a aumentar el tamaño de los grupos que continúan operando. Esta situación empuja inevitablemente hacia una economía de escala basada en grandes cifras y, por tanto, no ofrece mucho espacio para nuevos fabricantes que, además, se verían obligados a competir con multinacionales muy bien estructuradas desde el punto de vista industrial y comercial. Sin embargo, existe un ámbito —el de las máquinas especiales— que presenta interesantes potencialidades de crecimiento debido a la creciente demanda de soluciones específicas a las que los grandes grupos no quieren (o no pueden) dar respuesta.
Laurini forma parte del grupo de medianas y pequeñas empresas italianas que, gracias a su capacidad de diseño y a la flexibilidad de sus métodos de producción, logran satisfacer las necesidades de las empresas especializadas que buscan maquinaria adecuada para las aplicaciones requeridas por sus clientes. Lo particular es que durante décadas este fabricante operó con éxito en otro sector, para luego convertirse en un nombre reconocido en el ámbito de la construcción. En la sede de Busseto (PR) nos reunimos con Marco Laurini, quien resumió setenta años de historia y nos ilustró la nueva estructura de la empresa.

1. Marco Laurini, Administrador Único de Laurini Officine Meccaniche Srl
¿Cómo iniciaron la actividad?
Nuestra historia comienza en 1955, cuando mi padre Lodovico —mecánico encargado del mantenimiento de la maquinaria de una conocida fábrica de botones de la zona— se estableció por su cuenta y abrió un pequeño taller de torneado para trabajos por encargo. Hablamos de un espacio de 50 m² y de un joven de veintisiete años con sólidos conocimientos técnicos y una buena dosis de capacidad emprendedora. En poco tiempo, además de fabricar piezas especiales, comenzó a reparar equipos agrícolas y luego también algunos motores. Las cosas marchaban bien y, dado el aumento constante del trabajo, en 1960 tuvo que trasladarse a una nave de 300 m² y contratar a algunos empleados.
¿Cómo comenzó su trayectoria profesional?
De joven, mientras estudiaba, a veces iba al taller. Me gustaba trabajar en el torno y aprendí a usarlo bien. En 1981 entré a tiempo completo en la empresa, pero el punto de inflexión, si queremos llamarlo así, llegó en 1995, cuando sufrí un grave accidente laboral y estuve a punto de perder el brazo izquierdo. Me vi obligado a parar más de tres meses y entonces empecé a diseñar una trituradora autopropulsada y autocargable para preparar los lechos de apoyo de las tuberías de los gasoductos. Entre nuestros clientes había empresas del sector petrolero y sabía que lo que tenía en mente sería una solución muy interesante para ellas. Terminado el proyecto ejecutivo y registrada la patente, calculé que para construir aquella máquina —a la que llamé Grub— se necesitaban 150 millones de liras. Se lo comenté a mi padre, que confió en mí y me prestó el capital diciendo que, si creía en ese proyecto, debía llevarlo a cabo. El primer ejemplar lo compró la empresa Bonatti, que debía utilizarlo en una obra en el extranjero; poco después lo vio trabajando un contratista francés, que enseguida encargó otro.
La historia no terminó ahí, porque ya en 1997 decidimos crear un sitio web: un paso obvio hoy, pero entonces muy pionero, especialmente para una pequeña empresa. Esa decisión también resultó acertada: una empresa estadounidense lo vio en internet y encargó el tercer ejemplar. Desde ahí comenzó una sucesión de pedidos y contactos en toda Europa. Pasamos de una facturación de trescientos millones de liras a tres mil millones en dos años. El éxito me llevó a diseñar una criba móvil a la que llamamos Vulcano; mi padre decía que yo era un volcán de ideas y pensamos que el nombre traería suerte. Hoy hay más de doscientas cribas autopropulsadas Vulcano por el mundo.
¿Cómo lograron esos volúmenes en una nave de 300 m²?
Parece increíble. Piense que no había espacio para la cabina de pintura y había que pintar en un patio exterior.
A finales de los años noventa compramos un terreno y empezamos a construir la sede en la que estamos hoy, a la que nos trasladamos en 2001. Son 6.000 m² cubiertos —que pronto serán 9.000— y 40.000 m² descubiertos.

2. Hoy Laurini sigue presente en el sector Oil & Gas con maquinaria innovadora
Aquel primer equipo les permitió entrar en el sector petrolero o, mejor dicho, en el mundo que los profesionales llaman Oil & Gas. ¿Qué consideraciones hace al respecto?
Mire, el Oil & Gas es muy interesante también porque ofrece buenos márgenes y una gran visibilidad a todos los fabricantes que suministran maquinaria y equipos para ese sector. La contrapartida es la marcada ciclicidad a la que está sujeto el mercado, debida precisamente a la fluctuación del precio del petróleo y del gas. Siempre ha sido así, pero en los últimos diez años las oscilaciones se han vuelto muy pronunciadas, con consecuencias para todas las empresas, grandes y pequeñas, vinculadas directa o indirectamente a ese mundo. Para las grandes petroleras esta montaña rusa suele traducirse en pérdidas de valor bursátil que luego se recuperan con el tiempo; para los proveedores, en cambio, significa pedidos bloqueados, niveles de exposición financiera excesivos y la imposibilidad de planificar racionalmente la producción. Por el contrario, cuando el precio del petróleo vuelve a subir, los ritmos de trabajo se vuelven incesantes y los plazos impuestos no siempre son gestionables. Por eso, cuando se nos presentó la oportunidad, empezamos a diversificarnos hacia el sector de la construcción.
¿Cómo surgió la oportunidad?
En la primera década de los 2000, algunas empresas nos pidieron transformar excavadoras para su uso en demolición. A esas primeras entregas siguieron otras y nuestro nombre empezó a circular en el sector, hasta que en 2018 Doosan Europe se puso en contacto con nosotros para el suministro de veinticuatro máquinas al año; después fue el turno de Hitachi y de otros fabricantes que nos han reconocido como un proveedor de calidad. En estos años, además de una buena reputación, hemos adquirido una notable experiencia en el diseño y la transformación de máquinas que, debido a la altura de los brazos y a los trenes de rodaje ensanchables —ambos de nuestra fabricación—, requieren gran precisión y calidad en el montaje. Aunque continuaremos con la actividad de adaptación de excavadoras de las distintas marcas con las que colaboramos, hemos decidido fabricar una máquina que nazca específicamente para la demolición, es decir, completamente de nuestra producción.

3. La trituradora autopropulsada autocargable radiocontrolada Grub permite acelerar y mejorar la colocación de tuberías en gasoductos
¿Qué les impulsó en esa dirección?
Varias consideraciones técnicas, pero también razones relacionadas con los tiempos de producción. Diría que un aspecto importante es el de los pesos y las dimensiones. Nuestra máquina —que se llamará Settanta y cuyo primer ejemplar estará listo en 2025 con motivo del 70.º aniversario de la empresa— tiene el brazo articulado en la parte trasera de la torreta y el motor colocado lateralmente en posición longitudinal.
Esta arquitectura tiene importantes implicaciones constructivas y operativas, porque no requiere contrapesos con brazos de hasta 24,5 m. Una característica que, junto con el tren de rodaje extensible, se traduce en una mejor transportabilidad y también en beneficios logísticos, ya que reduce los tiempos de puesta en marcha cuando la máquina se entrega en la obra. Incluso desde un punto de vista constructivo, las ventajas son notables porque, a diferencia de lo que ocurre en las transformaciones, no hay que intervenir en la hidráulica, la electrónica, la cabina y todas las demás partes que deben sustituirse o modificarse. Se diseñan e instalan los distintos componentes de forma coherente con las necesidades operativas específicas de la máquina, logrando también reducir los tiempos de montaje y, por tanto, de entrega.

4. La máquina Settanta ha sido diseñada específicamente para la demolición. Los primeros ejemplares estarán disponibles durante 2025
¿Qué respuesta cree que tendrá el mercado?
Si debo juzgarlo por el hecho de que ya hemos recibido tres pedidos antes de producir el ejemplar número uno, diría que el concepto de una máquina dedicada a la demolición ha gustado mucho. Sin embargo, creo que es necesario encuadrar el potencial éxito en términos más amplios. La necesidad de medios pensados específicamente para una determinada aplicación es una exigencia de muchos usuarios, a la que los grandes fabricantes no están interesados en dar respuesta por razones obvias. La demanda existe y por eso considero que hay espacios interesantes para crecer. Está claro que estas máquinas y equipos especiales nunca alcanzarán grandes números de serie, pero aun así representan volúmenes interesantes para un fabricante de nuestro tamaño. Dicho esto, entrar en ese mercado no creo que esté al alcance de cualquiera: para garantizar la calidad necesaria hay que disponer de un buen nivel de industrialización y, al mismo tiempo, de una gran flexibilidad para adaptarse a las solicitudes de los usuarios. Simplificando, podría decirse que es una actividad similar a la de un sastre que hace trajes a medida, pero está estructurado para atender a varios clientes a la vez.

5. La empresa continúa con la actividad de transformación para el sector de la demolición de excavadoras de serie de los grandes fabricantes
¿Qué otras máquinas especiales han realizado?
A raíz de la solicitud de la empresa Mosconi —una de las realidades más importantes en el campo de la hidrodemolición a nivel europeo— desde hace años producimos máquinas capaces de realizar la “scarifica” de los revestimientos de los túneles con un brazo telescópico giratorio. Más recientemente hemos llevado esta tecnología también a la scarifica con sistemas mecánicos. En este último caso, la solicitud nos llegó de Amplia, que buscaba un sistema capaz de fresar todo el perfil del túnel en una sola pasada, es decir, de hastial a hastial. Así creamos el sistema Joker, del que ya hay un ejemplar trabajando y otros dos estarán listos antes de finales de año. Se trata de otra máquina innovadora nacida también de la experiencia acumulada en la hidrodemolición y es única en su tipo a nivel mundial. Para hacerlo aún más eficiente y dotarlo de un sistema automático de las funciones del brazo, en los próximos ejemplares instalaremos un sistema de control automático realizado y patentado por Grotti, empresa que desde hace años construye maquinaria en el ámbito de la scarifica especial. Aunque conceptualmente diferentes de Joker, las máquinas Grotti de la serie GTF se consideran la punta de lanza en este campo de aplicación por potencia, fiabilidad y capacidad de realizar múltiples trabajos de scarifica.
Entonces han cerrado un acuerdo con un fabricante ya presente en el mercado…
Sí, y debo decir que nos encontramos respetando cada uno la especificidad del otro. Ambos comprendimos que una dinámica de competencia no nos habría beneficiado, tanto es así que de este acuerdo surgió luego otro. Con diseño y patente de Grotti, fabricaremos un sistema de aspiración continua del polvo y del material residual proveniente de la scarifica. Creemos que su experiencia en la scarifica especial con sistemas mecánicos y nuestra capacidad productiva pueden dar muy buenos resultados.

6. Laurini lleva años fabricando máquinas especiales para hidrodemolición. Aquí un sistema con brazo telescópico durante las fases de montaje
Es una forma bastante innovadora de operar para una empresa italiana de tamaño medio. En nuestro país no hay muchos acuerdos de este tipo.
Tiene razón. Si hubiera más, quizás las empresas italianas podrían defenderse mejor en los mercados internacionales y también disponer de más recursos para investigación y desarrollo, que es la clave para innovar y adelantarse a las demandas del mercado en lugar de perseguirlas. En el caso específico de Grotti, podríamos haber seguido nuestro camino para desarrollar nuestro propio sistema de control automático; en cambio, decidimos aprovechar su experiencia y, gracias a un acuerdo específico, adquirir la licencia. Creo mucho en este tipo de colaboraciones: no se trata de fusionar empresas ni de hacer adquisiciones, sino precisamente de construir acuerdos y crear una red.

7. En la planta de Laurini se realizan todos los trabajos de calderería, así como el montaje completo de las máquinas, incluidos los sistemas eléctricos e hidráulicos
En conclusión, ¿se puede decir que hoy operan en varios sectores y que han logrado diversificarse manteniendo una identidad propia?
Diría que sí. Estamos presentes en el sector de la colocación de gasoductos, en el de la demolición, en el de la scarifica de revestimientos de túneles y en el hincado de tuberías, además del diseño de máquinas y equipos especiales también por cuenta de terceros. Como seguramente ha observado, hemos construido esta diversificación en un tiempo relativamente breve, pero no por ello ha sido un camino fácil y exento de riesgos. Para lograr este objetivo, creo que también hay que reconocer el mérito de nuestra gente: sin su capacidad y dedicación no habría sido posible. Diversificar también significa adquirir nuevos conocimientos, aventurarse en mercados inexplorados y afrontar recorridos a menudo complejos en el plano tecnológico y comercial. Creo que es imprescindible en un mercado dominado por gigantes contra los que sería una locura competir en su propio terreno. Hay que apostar, más bien, por la capacidad de innovar. Al fin y al cabo, aceptar desafíos y tener una visión de futuro forma parte del oficio del empresario, ¿no cree?

8. Joker es una máquina innovadora capaz de realizar la scarifica mecánica de hastial a hastial en una sola pasada