Jocker & Track-Jet: dos soluciones de excelencia para el mantenimiento de túneles

El mantenimiento de los túneles requiere máquinas capaces de trabajar sobre la bóveda de forma controlada, reduciendo las operaciones manuales y adaptándose a la geometría del túnel. Para responder a estas necesidades, hemos desarrollado Jocker y Track-Jet, dos máquinas para el mantenimiento de túneles dedicadas respectivamente al fresado mecánico y a la hidrodemolición.
Las dos soluciones parten de tecnologías diferentes, pero comparten la misma filosofía de diseño: automatizar los trabajos más complejos, mantener al operador alejado de la zona operativa y dar mayor continuidad al tratamiento de la bóveda. Por tanto, no son dos máquinas competidoras, sino dos respuestas específicas a distintas necesidades de mantenimiento de túneles.
En resumen
- Jocker realiza la escarificación y la demolición superficial del hormigón mediante una fresa y trabaja a lo largo de todo el arco de la bóveda sin necesidad de reposicionar la máquina.
- Track-Jet, en cambio, utiliza agua a alta presión para realizar trabajos de hidrodemolición y es una máquina eléctrica sobre orugas controlada a distancia.
- Jocker trabaja con un radio útil comprendido entre 4,2 y 6,6 metros y alcanza una profundidad de fresado de hasta 150 mm.
- Track-Jet alcanza un radio útil comprendido entre 4 y 8 metros y dispone de una anchura de trabajo de 2 metros.
- En ambos casos, la automatización y el control remoto permiten reducir la presencia del operador en la zona directamente afectada por el trabajo.
Por qué se necesitan máquinas específicas para el mantenimiento de túneles
Intervenir en el revestimiento de un túnel significa trabajar sobre una superficie curva, desarrollada por encima y a los lados de la máquina, a menudo en espacios donde la precisión de los movimientos y la organización de las fases operativas adquieren especial importancia.
A estas limitaciones se suma otra necesidad: reducir el tiempo necesario para la intervención. De hecho, en los túneles de carreteras y autopistas, una actividad de mantenimiento puede implicar restricciones de tráfico o cierres temporales. Hacer que el proceso sea más racional y continuo significa, por tanto, intervenir también en la organización general de la obra.
Nuestra gama de máquinas para túneles nace de este tipo de problema. Jocker y Track-Jet se han desarrollado específicamente para trabajar sobre las bóvedas de los túneles, pero utilizan dos procesos de eliminación diferentes.
Jocker actúa mediante fresado mecánico. Track-Jet, en cambio, utiliza la hidrodemolición mediante agua a alta presión.
Por tanto, el criterio de elección parte del trabajo previsto por el proyecto, no de una comparación absoluta entre las prestaciones de las dos máquinas.
Jocker de Laurini: cómo automatizamos el fresado de la bóveda
Jocker es nuestra fresadora para túneles desarrollada para la escarificación y la demolición superficial de las bóvedas de los túneles.
La máquina se posiciona a lo largo del eje central del túnel. Un brazo telescópico lleva el cabezal de fresado hasta la superficie que se va a tratar y permite seguir la geometría de la bóveda a lo largo de todo el arco.
Este principio resuelve una de las limitaciones operativas del fresado realizado con un cabezal instalado en el brazo de una excavadora. En esa configuración, el campo de movimiento del brazo permite tratar una parte de la bóveda, por lo que es necesario reposicionar posteriormente el vehículo para completar el trabajo.
Jocker ha sido diseñada para evitar esta secuencia. El brazo sigue todo el arco del túnel y permite que el cabezal de fresado continúe la pasada sin tener que desplazar la máquina de un lado a otro de la calzada.
El movimiento se gestiona automáticamente siguiendo la geometría de la bóveda. El operador inicia el avance, supervisa el trabajo y da la orden de retorno al finalizar la pasada.
Por tanto, la automatización interviene directamente en una de las operaciones más complejas: el control de la trayectoria de la fresa sobre la superficie curva del túnel.
Cómo está configurada la fresadora para túneles Jocker
Jocker monta un motor Caterpillar C13 de 340 kW, equivalentes a 440 HP, combinado con una fresa Simex MP 1000 HD.
El tambor de la fresa tiene una longitud de 1.000 mm y un diámetro de 733 mm. La profundidad de fresado alcanza los 150 mm y se regula hidráulicamente mediante radiocontrol.
El radio útil de la máquina está comprendido entre 4,2 y 6,6 metros, una configuración estudiada para permitir que el brazo alcance la superficie que se va a tratar a lo largo de la bóveda.
El sistema hidráulico trabaja con una presión máxima de 350 bar y un caudal de aceite de 400 l/min. El peso total de la máquina con el depósito de combustible lleno es de 32.830 kg.
En las mejores condiciones operativas, Jocker alcanza una productividad de hasta 8 m³/h. La productividad real depende naturalmente de las características del material, de la profundidad requerida y de las condiciones específicas del trabajo.
Otro elemento de diseño es el tren de rodaje, extensible hidráulicamente. Durante el traslado permite limitar las dimensiones totales de la máquina; en la fase operativa crea, en cambio, una base más amplia, necesaria para garantizar la estabilidad durante el fresado.
De este modo, el transporte y el trabajo, que requieren geometrías diferentes, se gestionan mediante la misma máquina sin renunciar a la estabilidad necesaria cuando el brazo trabaja sobre la bóveda.



Track-Jet: hidrodemolición de túneles controlada a distancia
Con Track-Jet hemos aplicado la misma lógica de especialización a un proceso completamente diferente: la hidrodemolición de túneles.
Track-Jet es una máquina eléctrica sobre orugas y controlada a distancia, equipada con un brazo telescópico instalado sobre una corona de giro. En el extremo del sistema se encuentra el portaboquillas oscilante, que realiza el trabajo mediante agua a alta presión.
La máquina alcanza un radio útil comprendido entre 4 y 8 metros y dispone de una anchura de trabajo de 2 metros.
El motor eléctrico principal desarrolla una potencia de 37 kW, mientras que el proceso de hidrodemolición utiliza agua a una presión de hasta 1.500 bar.
El movimiento del brazo y de la lanza está robotizado. Una central hidráulica programable mediante un software específico gestiona el movimiento del órgano de trabajo sobre la superficie.
Track-Jet está controlada por un solo operador desde el suelo mediante una unidad transmisora.
Este aspecto es especialmente importante en la relación entre automatización y seguridad: el operador controla la máquina a distancia y no tiene que encontrarse en la zona afectada directamente por el chorro de agua a alta presión.
La elección de una motorización totalmente eléctrica también responde a las condiciones específicas del entorno de trabajo. En un túnel, donde la ventilación y la calidad del aire son aspectos que deben tenerse en cuenta en la organización de la obra, eliminar el motor térmico de la máquina significa evitar las emisiones de escape correspondientes durante el trabajo.


Jocker y Track-Jet: dos tecnologías para dos trabajos diferentes
Comparar Jocker y Track-Jet únicamente en función de la potencia instalada no tendría sentido. Una utiliza un proceso mecánico de fresado; la otra, un proceso de hidrodemolición.
La principal diferencia es, por tanto, cómo se elimina el material.
| Característica | Jocker | Track-Jet |
| Trabajo | Fresado mecánico | Hidrodemolición |
| Órgano de trabajo | Fresa Simex MP 1000 HD | Portaboquillas oscilante |
| Radio útil | 4,2-6,6 m | 4-8 m |
| Motorización | Caterpillar C13, 340 kW / 440 HP | Eléctrica, 37 kW |
| Control | Radiocontrol y avance automático | Control remoto y movimientos robotizados |
| Campo de trabajo | Tambor de 1.000 mm | Anchura de trabajo de 2 m |
| Parámetro de proceso | Profundidad de hasta 150 mm | Presión de agua de hasta 1.500 bar |
| Aplicación | Escarificación y demolición superficial | Hidrodemolición de la superficie |
Esta distinción también explica por qué hemos desarrollado dos máquinas en lugar de intentar adaptar una única plataforma a trabajos diferentes.
El fresado requiere estabilidad, potencia mecánica, control de la profundidad y capacidad para acompañar el cabezal a lo largo de la bóveda. La hidrodemolición requiere, en cambio, la gestión del chorro de alta presión, el control de la lanza y el movimiento programable sobre la superficie.
El problema general es común. La tecnología utilizada para resolverlo cambia.
Automatización: menos reposicionamientos y mayor control del trabajo
Uno de los elementos que Jocker y Track-Jet tienen en común es el papel de la automatización.
En el caso de Jocker, hemos trabajado principalmente en la continuidad del fresado a lo largo del arco. El sistema permite que el brazo siga la bóveda sin necesidad de reposicionar la máquina, como ocurre con una configuración tradicional basada en una excavadora.
Esto significa eliminar una secuencia de parada, desplazamiento y nuevo posicionamiento durante el mismo trabajo.
En Track-Jet, la automatización se refiere, en cambio, a la gestión del brazo y de la lanza. El movimiento robotizado permite controlar la trayectoria de la boquilla mientras el operador gestiona el sistema a distancia.
En ambos casos, el principio es el mismo: no pedir al operador que reproduzca manualmente, durante toda la intervención, movimientos complejos a lo largo de la geometría de la bóveda.
Por tanto, la automatización no sustituye el control del operador. Cambia la forma en que se ejerce.
Seguridad: alejar al operador de la zona de trabajo
En el diseño de ambas máquinas, la seguridad y la automatización están estrechamente vinculadas.
El fresado produce una interacción mecánica directa entre la herramienta y el revestimiento. La hidrodemolición utiliza, en cambio, agua a presiones extremadamente elevadas. Son procesos diferentes, pero ambos definen una zona operativa de la que conviene mantener separado al personal que no sea necesario para el trabajo.
El control remoto permite al operador supervisar el proceso desde una posición diferente con respecto al órgano de trabajo.
En Jocker, esto se realiza mediante el radiocontrol y la gestión automatizada de la pasada. En Track-Jet, el principio se desarrolla aún más mediante el control a distancia y la robotización de los movimientos del brazo y de la lanza.
Por tanto, la seguridad no deriva de una sola característica, sino de la arquitectura con la que hemos diseñado la relación entre máquina, herramienta y operador.
Productividad: por qué no significa solo metros cúbicos por hora
En el caso de Jocker, también podemos expresar la capacidad de fresado mediante un dato cuantitativo: hasta 8 m³/h en las mejores condiciones.
Pero, en el mantenimiento de túneles, la productividad no coincide únicamente con la cantidad de material retirado en una hora.
También hay que considerar cuánto tiempo se emplea en posicionar la máquina, reposicionarla, controlar el trabajo y completar una pasada sobre la superficie prevista.
Es en este aspecto donde la especialización de Jocker y Track-Jet adquiere relevancia.
Jocker puede recorrer el arco de la bóveda sin ser reposicionada lateralmente. Track-Jet automatiza el movimiento de la boquilla sobre la superficie mediante su propio sistema robotizado.
Dos procesos diferentes, por tanto, pero la misma investigación de diseño: eliminar pasos que no producen directamente el trabajo y dar mayor continuidad al ciclo operativo.
¿Qué máquina elegir para el mantenimiento de un túnel?
La elección entre Jocker y Track-Jet debe partir del trabajo previsto.
Cuando la intervención requiere fresado y escarificación mecánica, Jocker ofrece un cabezal de fresado diseñado para trabajar sobre la bóveda con profundidades de hasta 150 mm.
Cuando el proyecto prevé, en cambio, la hidrodemolición, Track-Jet permite realizar el tratamiento mediante agua a alta presión con movimiento robotizado de la boquilla.
También debe tenerse en cuenta la geometría del túnel. Jocker trabaja con un radio útil de 4,2-6,6 metros; Track-Jet cubre un intervalo de 4-8 metros.
Por tanto, no se trata de identificar una máquina universalmente más eficiente. Primero hay que definir el material que se va a retirar, el proceso previsto, la geometría del túnel y la organización de la obra.
Solo entonces las características específicas de las dos máquinas se convierten en criterios de elección.
Preguntas frecuentes sobre Jocker y Track-Jet
¿Jocker y Track-Jet realizan el mismo trabajo?
No. Jocker es una fresadora para túneles y elimina el material mediante un proceso mecánico. Track-Jet está dedicada a la hidrodemolición y utiliza agua a alta presión. Ambas trabajan sobre las bóvedas de los túneles, pero mediante tecnologías diferentes.
¿Hay que reposicionar Jocker para fresar toda la bóveda?
No. Jocker se posiciona a lo largo del eje del túnel y el sistema de movimiento del brazo permite que la fresa siga todo el arco de la bóveda sin tener que reposicionar lateralmente la máquina durante la pasada.
¿Cuál es la profundidad máxima de fresado de Jocker?
Jocker alcanza una profundidad de fresado de hasta 150 mm, regulable hidráulicamente mediante radiocontrol.
¿Track-Jet se controla a distancia?
Sí. Track-Jet está gestionada por un solo operador desde el suelo mediante una unidad transmisora. Los movimientos del brazo y de la lanza están robotizados y se controlan mediante una central programable.
¿Cuál es el radio de trabajo de las dos máquinas?
Jocker trabaja con un radio útil comprendido entre 4,2 y 6,6 metros. Track-Jet, en cambio, alcanza un radio útil comprendido entre 4 y 8 metros.
¿Qué solución ofrece mayor productividad?
No es correcto comparar directamente la productividad de las dos máquinas porque realizan procesos diferentes. Jocker alcanza una capacidad de fresado de hasta 8 m³/h en las mejores condiciones. Para Track-Jet, la evaluación debe referirse a los parámetros específicos del proceso de hidrodemolición y a las condiciones de la intervención.
Jocker y Track-Jet: diseñar la máquina en torno al trabajo
En el mantenimiento de túneles no existe una única tecnología de eliminación y, por consiguiente, no puede existir una máquina adecuada indistintamente para cada intervención.
A partir de este principio hemos desarrollado Jocker y Track-Jet.
Con Jocker hemos centrado el diseño en el fresado mecánico de la bóveda, en la continuidad de la pasada y en la capacidad de seguir automáticamente la geometría del túnel. Con Track-Jet hemos aplicado la misma lógica a la hidrodemolición, utilizando alimentación eléctrica, control remoto y movimiento robotizado de la boquilla.
Por tanto, el punto en común no es el proceso, sino el método de diseño: partir del trabajo real y construir la máquina en torno a las condiciones en las que debe operar.
Para evaluar qué tecnología y qué configuración son más adecuadas para una intervención de mantenimiento específica, nuestro equipo técnico está disponible para analizar las características del túnel y las necesidades del proyecto.